Las empresas familiares representan la forma de organización empresarial de capital privado más común a nivel mundial. Además de su importante contribución al producto interno bruto de numerosos países, su impacto trasciende el ámbito económico, al generar empleo, preservar el legado familiar y contribuir al desarrollo de sus comunidades.
La continuidad de una empresa familiar requiere que sus integrantes compartan un propósito común y trabajen con compromiso para alcanzarlo. Cuando la familia decide construir un proyecto empresarial de largo plazo, también debe afrontar desafíos propios de su evolución. Uno de los más importantes es el relevo generacional, una etapa en la que la complejidad de las relaciones familiares y las necesidades del negocio requieren una gestión profesional.
En esta entrevista concedida al periódico El Deber de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, Guillermo Salazar analiza los principales desafíos que enfrentan las empresas familiares y destaca la importancia de planificar oportunamente la incorporación de las nuevas generaciones en cada etapa del desarrollo de la empresa.
En el siguiente enlace puede consultarse la entrevista completa: "Mantener la unidad en la empresa familiar".